El doctor Miguel Ángel Arráez destaca la revolución tecnológica de la neurocirugía en el ciclo de conferencias del centenario del Colegio de Médicos

El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Melilla (ICOMME) ha celebrado esta tarde una nueva conferencia dentro de su ciclo del centenario, con la participación del doctor Miguel Ángel Arráez, jefe de Servicio de Neurocirugía del Hospital Regional Universitario Carlos Haya de Málaga, quien ha ofrecido la ponencia titulada “Del mito de Osirix a la neurocirugía del siglo XXI”.

Durante su intervención, el doctor Arráez ha realizado un recorrido histórico por la evolución de la neurocirugía, desde sus primeras referencias en la antigüedad hasta la actualidad, “desde lo que nosotros consideramos el primer procedimiento descrito, que data de la época egipcia, a lo largo de siglos, hasta la situación actual, dominada por las ciencias de la computación, la imagen intraoperatoria y las técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas”, ha explicado.

El especialista ha subrayado la magnitud del avance experimentado en las últimas décadas, especialmente en paralelo a su propia trayectoria profesional: “En los últimos treinta o cuarenta años la evolución ha sido absolutamente increíble, porque nadie, ni en el mejor de los escenarios, podíamos imaginarnos hasta qué punto la especialidad iba a transformarse”. En este sentido, ha añadido que la neurocirugía es una disciplina “con una extraordinaria dependencia de la tecnología”, lo que ha permitido dar “saltos absolutamente extraordinarios” gracias al desarrollo de la computación, la robótica y otras técnicas asociadas.

Entre los principales avances, el doctor Arráez ha destacado el papel determinante de la imagen médica: “Las técnicas actuales de resonancia magnética permiten ver al ser humano por dentro como si fuera una disección, con una precisión anatómica soberbia”. Ha recordado que hace décadas la visualización del cerebro era indirecta y limitada, lo que contrasta con las capacidades actuales tanto para el diagnóstico como para la planificación quirúrgica.

En esta línea, ha incidido en la importancia de la imagen intraoperatoria, que permite realizar resonancias durante la intervención: “Interrumpimos la cirugía para comprobar exactamente en qué punto estamos, qué grado de resección llevamos a cabo y dónde se encuentran las estructuras que no podemos dañar”. Este avance, ha puntualizado, ha supuesto una mejora sustancial en la seguridad y eficacia de los procedimientos.

Asimismo, ha puesto en valor la incorporación de la cirugía robótica, que posibilita actuar con una precisión superior al milímetro, así como el desarrollo de la monitorización neurofisiológica intraoperatoria, que permite conocer en tiempo real el estado funcional del sistema nervioso durante la intervención, incluso en procedimientos con el paciente despierto.

Finalmente, el doctor Arráez ha abordado el papel creciente de la inteligencia artificial en la práctica clínica: “Ya es una realidad en nuestro medio. Nos permite acceder de forma inmediata a información extremadamente compleja y mejorar el diagnóstico y el manejo de casos poco frecuentes”. También ha destacado su aplicación en sistemas avanzados como la radiocirugía robotizada, capaces de adaptarse de forma precisa a los movimientos del paciente mediante algoritmos inteligentes.



abril 16, 2026 , , ,