El Colegio de Médicos de Melilla respalda la huelga nacional médica y facultativa en defensa de un Estatuto Marco propio
El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Melilla (ICOMME) manifiesta su apoyo a la huelga nacional médica y facultativa, convocada a partir del 16 de febrero, con paros de una semana al mes, en defensa de un Estatuto Marco propio para la profesión médica que reconozca su especificidad, responsabilidad y condiciones de ejercicio.
El Colegio se suma así al posicionamiento del Comité de Huelga, integrado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) junto al Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA), que han expresado su profundo descontento tras el anuncio del acuerdo firmado entre el Ministerio de Sanidad y otros sindicatos para sacar adelante el borrador de Estatuto Marco actualmente en negociación.
Desde el ICOMME se considera que dicho borrador no responde a las legítimas demandas de la profesión médica, al diluir su singularidad en un marco común que no aborda de manera adecuada cuestiones clave como la autonomía clínica, la ordenación de la jornada, las guardias, la carrera profesional, la retribución acorde a la responsabilidad asumida ni la protección frente al desgaste profesional y psicosocial.
En este contexto, el Colegio respalda la estrategia de huelga indefinida de carácter discontinuo, con paros mensuales, por tratarse de una fórmula más sostenible, planificada y eficaz, especialmente en el ámbito sanitario. Tal y como han señalado las organizaciones convocantes, este modelo permite mantener el conflicto activo en el tiempo, medir el respaldo profesional y social, y aumentar progresivamente la presión negociadora, minimizando a la vez el impacto ético y asistencial sobre los pacientes.
El ICOMME recuerda que la reivindicación de un Estatuto Marco propio no es un fin corporativo, sino una condición necesaria para garantizar la calidad asistencial, la seguridad del paciente y la sostenibilidad del sistema sanitario. Defender los derechos profesionales y laborales de los médicos es, en última instancia, defender una sanidad pública de calidad.

