El Colegio de Médicos de Melilla advierte de que la crisis sanitaria de Ceuta evidencia la fragilidad que comparten ambas ciudades

El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Melilla (ICOMME) quiere reiterar su pleno respaldo a los médicos de Ceuta y al conjunto de profesionales sanitarios que están soportando desde hace semanas una presión asistencial extraordinaria, al tiempo que advierte de que la grave situación de la ciudad hermana debe ser entendida también como una llamada de atención sobre la vulnerabilidad del sistema sanitario de Melilla.

La visita realizada a Ceuta por la Comisión Permanente de la Organización Médica Colegial (OMC) ha permitido constatar directamente unas condiciones de trabajo que su presidente, Tomás Cobo, ha calificado de dramáticas. La organización ha advertido de que los profesionales de Urgencias están atendiendo el doble o incluso más del doble de la actividad habitual y de que el agotamiento físico y emocional comienza a tener consecuencias entre los propios facultativos.

Para el Colegio de Médicos de Melilla, existe una enseñanza especialmente importante detrás de esta situación: ningún sistema sanitario puede depender indefinidamente del sobresfuerzo, el compromiso y la capacidad de sacrificio de sus profesionales para compensar unas plantillas insuficientes.

Los médicos responden cuando se produce una emergencia y vuelven a demostrarlo estos días en Ceuta, pero esa responsabilidad profesional debe ir acompañada de una responsabilidad equivalente por parte de las administraciones para proporcionar recursos humanos, medios y condiciones laborales que permitan ejercer la medicina con seguridad.

Proteger a los profesionales es también proteger a los pacientes. Cuando un médico trabaja durante semanas sometido a una sobrecarga extrema, no solamente están en juego su salud y sus condiciones laborales, sino también la capacidad del propio sistema para seguir ofreciendo una atención segura y de calidad.

El ICOMME considera que lo que está ocurriendo en Ceuta no puede contemplarse desde Melilla como un problema ajeno. Ceuta y Melilla comparten aislamiento geográfico, dependencia sanitaria del INGESA, importantes dificultades para cubrir determinadas plazas y problemas históricos para atraer y, sobre todo, retener médicos.

De hecho, la propia Organización Médica Colegial recuerda que ya trasladó en abril de 2025 al Parlamento Europeo la crisis sanitaria existente en ambas ciudades y el incumplimiento de las medidas vinculadas al Real Decreto 118/2023 sobre puestos de difícil cobertura. La OMC tiene previsto volver a plantear esta cuestión ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo el próximo mes de noviembre.

Por ello, desde el Colegio de Médicos de Melilla existe una preocupación que no puede ignorarse: ¿qué ocurriría si nuestra ciudad tuviera que afrontar de forma repentina y durante varias semanas una presión asistencial extraordinaria similar a la registrada en Ceuta?

Melilla cuenta igualmente con un sistema condicionado por la dificultad para completar plantillas y disponer de profesionales suficientes en determinadas especialidades. Una emergencia sobrevenida podría tensionar extraordinariamente unos servicios que ya cuentan con un margen limitado para absorber incrementos sostenidos de actividad.

No debemos esperar a que se produzca una situación límite en Melilla para comprobar entonces si tenemos médicos suficientes para afrontarla. Por ello, el ICOMME considera imprescindible que el Ministerio de Sanidad y el INGESA impulsen una estrategia específica, estable y suficientemente dotada para Ceuta y Melilla, que permita reforzar las plantillas y hacer verdaderamente atractivos los puestos sanitarios de ambas ciudades.

Entre las medidas planteadas por la propia OMC se encuentran una mayor estabilidad laboral, mejores condiciones económicas y facilidades de vivienda, con el objetivo no solamente de atraer profesionales, sino de conseguir que desarrollen en estas ciudades proyectos profesionales duraderos.

septiembre 14, 2026 , ,